Más sitios para fisgar, jejeje

El Experimento Social (III)

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Por fiiiiiin tenemos tercer capítulo, gracias a MCarthy, el famoso ex-componente de los Beatles......Paul MCarthy, jejejejeje (es bromica guapísimo).
Esto se va poniendo interesante por momentos, lo sepais......quièn se atreve a seguir la trama???? si alguno se anima, ruego me lo digáis para no escribir el mismo capítulo varias personas a la vez.

Ea, espero vuestros comentarios....dirigidos al autor, por supuesto.....se admiten críticas, jejejeje.

Os dejo los enlaces para los otros dos capítulos, para el que entre nuevo al blog....besitosss

PRIMER CAPITULO

SEGUNDO CAPITULO

TERCER CAPITULO

El oir la voz de Adriana era lo mejor que en aquellos momentos me podía pasar, pero ese tono...

-Cielito, soy Adriana...¿como estás?
-Yo estoy bien, pero ¿que te pasa?...no entiendo nada...me ha llamado tu tio Roberto diciendome que estabas muerta y no te imaginas como me he asustado...cuentame que te pasa.
-Cariño, no existe ese tio Roberto...es más no tengo tios, hace años que falleció gran parte de mi familia. Apenas me quedan mis padres y un hermano dos años menor, pero...
-Pero ¿que?...
-Nada, solo quería saber si tenias noticias nuevas...
-Pues claro que las tengo. Estaba a punto de marcharme a Madrid, lo tenía todo preparado. Pero me ha interrumpido esa llamada...y ahora tu...

Le expliqué que su "falso tio" me preguntó por el maletín...tambien le dije que encontré unas notas en el interior de su coche...pero no le expliqué, para no asustarla, que al salir del taller mecánico me sentí observado por alguien -como si me estuvieran siguiendo a distancia-. Ciertamente, todo esto me hacía sentir parte de una película de espías como las que he visto en los cines de verano de mi pueblo.
De repente se hizo un largo silencio. Ella parecía no querer contestar, y yo solo esperaba precisamente su respuesta. Solo quería saber en que consistía todo este embrollo, solo queria alguna explicación. Una explicación que me resultara convincente y que de paso me sirviera para pensar que si para conocer a una mujer a mis 75 años debía pasar por algo así, pues que mejor preferiría seguir siendo el soltero de oro de mi pueblo manchego. Pero es que por otra parte la emoción de lo que podría pasar, me gustaba...
Pues no fue exactamente una explicación lo que recibí, sino mas bien una indicación:

-Julián, cariño...necesito verte, no dejo de pensar en ti, pero por favor ni se te ocurra venir a Madrid.
Vaya, lo que me faltaba por oir ahora pensaba -Entonces ¿que hago?...¿como nos vemos? ¿donde?
-Coge el primer tren que puedas, rápido, y esperame en la estación de trenes de...Lisboa. Y, por favor, trae el maletín...

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Pues bien, ahora estoy en Lisboa.
Estaba sentado en uno de los bancos, mirando a la gente pasar, observando los tipicos pequeños tumultos que provoca la gente en estos lugares de tránsito. Era la primera vez que oía a tanta gente hablar en un idioma extranjero. Nunca había escuchado la sonoridad del portugués, pero me impactó el reconocer muchas palabras. A mí me parecían que hablaban como en gallego, o algo así.
Tenía un diario en la mano (La gaceta de Pedroñeras), y entre mis piernas mi pequeña maleta...y el maletín. No sabía exactamente en que momento ni por donde aparecería mi Adriana, así que no me quedaba otra opción que esperar...
No había hecho más que lanzar un pequeño bostezo, cuando justo detras mio se juntaron varios jovenes que se saludaban y se abrazaban y se besaban dandose la bienvenida unos a otros, y entre ellos, entre medio de todo ese embrollo, al volver la cabeza a mirarles, observé como apareció fugazmente un brazo de alguien que vestía en gabardina...y lanzó en mi dirección un gran sobre blanco.
Cayó justo en el banco vacío que tenia pegado a mi costado.
No supe reaccionar, y me quedé quieto mirandolo unos segundos. Al volver a girarme, solo atisbé a ver que esa muchedumbre de jovencitos se iba dispersando... y que no había nadie más con ellos que vistiera en gabardina.
Me dediqué a ladear mi cabeza en todas direcciones posibles, por si veía o me encontraba a alguien que me pudiera dar una pista de quien pudiera ser...pero solo me fijaba en que me iba quedando cada vez mas a solas en esa gran sala de la estación.
Cogí el sobre, por fin...y al darle la vuelta...tenía mi nombre impreso, Julian.

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Adriana parecía estar nerviosa. Ya nos habiamos encontrado en la estación, y ahora estabamos los dos solos en una mesa de la cafetería, tomando un ligero desayuno.
La verdad, es que estaba más guapa que nunca. Para mi nunca significaba apenas 5 dias de encuentros que tuvimos, claro.
Por supuesto nos concentramos en nuestro amor, en pensar en nuestro futuro, en como serían nuestras vidas juntos...etc... Pero era inevitable que la conversación diera el giro que se merecía.

-Sobretodo no podemos perder de vista el maletín- me dijo ella mirandome fijamenente a los ojos.
-Tranquila, ya me encargaré de ello yo mismo.
-Gracias cariño... si no fuera por ti, no se que sería de todo esto.
-Bueno, pero ahora creo que ya es hora de que me vayas contando las cosas que necesito saber...

Me contó que la persona que me estuvo siguiendo al salir del taller mecánico era ese tal "tio Roberto"... que el "tio Alberto" y ese numero de telefono que estaba anotado en ese folleto que habia en su coche no era otro que su propio hermano...que el nombre de Franz Weigsber que constaba en el otro papel era el de un banquero suizo...que jamas nos podriamos aproximar al consulado suizo por nuestra propia seguridad y futura felicidad conyugal... y que las indicaciones que venían a continuacion (derecha, izquierda, numeros) eran ¡ayyy! algo más que una simple dirección...
A la pregunta que le hice sobre que serían esas iniciales misteriosas que tambien encontré me dijo que F significaba Florencia, la población italiana... pero que desconocía que podría ser "ome". Eso habría que averiguarlo.
La verdad es que estaba intrigadisimo con todo ello. Nunca en mi vida me imaginaba que podría verme involucrado en semejantes enigmas, pero por ella estaba dispuesto a lo que sea. Bien pensado, a mis sensacionales 75 años, era de lo mejor que me podía pasar... vivir una historia. Bueno en realidad eran dos, claro. La historia de amor con Adriana, y la historia de lo que empezaba a ser toda una novela de suspense. Más si cabe cuando decidimos abrir el sobre que me lanzaron mientras estaba sentado en la estación.

-No sé si será buena idea abrirlo aqui. Hay personas alrededor.
-No te preocupes. Estamos en un rincón. Estamos bien situados. En esta esquina somos nosotros los que ahora observamos a los demás.

Abrimos el sobre...contenia varios folios en blanco doblados, que al despejarlos pusieron al descubierto unas pequeñas fotografías...

No nos lo podiamos creer. Lo que vimos en esas fotografias nos dejó a los dos helados, sin habla...

7 comentarios:

Mar dijo...

uhmmm una foto... a ver quién es el guap@ que pone imagen a esa foto y nos desvela lo que se ve. La verdad que estoy deseando ver por dónde gira el siguiente capítulo, Mari tu aún no has sacado tu vena literaria...

mari dijo...

yo me reservo para mas adelante, que lo mismo te meto a ti en la historia eh?
jejejejeje
muaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaks guapa

Napolitano dijo...

jajajaa... no veas tu el Quijote que nos estamos montando... McArthy. Lo del tio Roberto/Alberto fue un lapsus mio... lo acabo de releer y me ha dado la risa tonta. Se ve que le has dado su explicación coherente.. jajajajajaja

marta dijo...

¿ Es que a estas alturas todavía no habían visto las fotos de las hijas de Zapatero...? Dioooos!!! La censura llega hasta la Gaceta de las Pedroñeras...!!!!

Mar dijo...

mari un respeto, y espero que si me metes en la historia sea acorde con mi status, de marquesa para arriba...

McCarthy dijo...

Napolitano, ya me imaginaba que lo de tio Roberto y Alberto debió de ser un lapsus (la verdad es que al principio yo no me di cuenta; fuel al releer los dos capitulos anteriores para "respirar" mas la historia cuando me percaté de ello),pero bien pensando, pensando, decidí utilizarlo para hacer más intrincada la historia...que de eso se trata no??? vamos, que continue alguien echandole imaginacion al asunto, que quiero saber el contenido de esas fotos...

Napolitano dijo...

Yo creo que el de la gabardina era un exibicionista que escapó del psiquiatrico. No veas, en pleno junio.. con gabardina... A que van a ser fotos eróticas?